
Silencio
Libro 1 | 304 pág | Fantasía | Planeta
ELLOS USAN LA MAGIA PARA SILENCIAR EL MUNDO
A los diecisiete años, Shae ha tenido una vida relativamente tranquila. Vive con su madre, bromea con su mejor amiga Fiona y con Mads, el chico que siempre sabe cómo hacerla sonreír. Aparentemente, Shae mantiene bajo control su miedo a la Mancha, esa enfermedad mortal transmitida por la tinta. Pero tras la muerte de su hermano pequeño, sueños extraños que parecen convertirse en realidad y un grupo de hombres justicieros llamados Bardos, que dicen usar la magia de la Palabra para mantener a su pueblo en paz, la acechan cada segundo. Cuando su madre es asesinada, ya no puede seguir fingiendo que todo está bien.
¿QUIÉN ROMPERÁ EL HECHIZO Y ALZARÁ LA VOZ?
Sin saber en quién confiar y sedienta de justicia, Shae se embarca en una travesía para desenterrar la verdad. Ansioso por destruirla, un inesperado enemigo se interpone en su camino, sin saber que con ello ayudará a Shae a descubrir en ella misma un poder que nunca creyó posible.
Silencio es una poderosa novela de fantasía donde una chica lo intentará todo para detener las mentiras de los Bardos, sin importar las consecuencias.
SHHH… ESCUCHA
Libros: Silencio | Veil (Por publicar)
¡Holaa! Cambiamos la hoja del calendario y cada vez estamos más cerca de que este año se termine. El tiempo pasa volando, pero viendo el lado positivo se vienen bastantes novedades tanto en inglés como en español y siempre me emociona saber que libros estarán llegando a Chile.
Una de las reseñas que me quedaron de agosto fue Silencio, la novela debut de Dylan Farrow, que nos trae una interesante premisa sobre la magia y la palabras, pero que el factor "introducción" le juega bastante en contra. Ahora les cuento por qué.
Estamos entrenados para delatarnos unos a otros, para ponernos en contra de los que amamos.
Tras la muerte de su hermano producto de una enfermedad que se transmite a través de la tinta, Shea ha sido marginada por la gente de su pueblo y su vida transcurre entre el cuidado del ganado y el silencio de su madre.
Sin embargo, una tragedia la obliga a dejar lo que conoce y buscar respuestas que nadie se atreve a dar o siquiera cuestionar, donde una habilidad tan común como bordar esconde un poder que podría ser la clave para entender qué fue lo que sucedió y quien está detrás de todo.
La historia que se presenta en Silencio es una introducción a un mundo donde las palabras tienen el poder de alterar la realidad. Una magia que se manifiesta a través de los llamados Relatos y que sólo pueden ser realizados por los Bardos, una suerte de guardias o “soldados” que se valen del miedo, la necesidad y el pago de tributos para permitir el desarrollo de los pueblos, asegurándoles “protección”.
Pero Shea no confía en ellos. Y está segura que un Bardo está involucrado en su tragedia. Nadie cree en sus palabras, hasta que Lord Cathal, atraído por la promesa de lo que Shea puede llegar a ser, le tenderá la mano que ella necesita.
Desde este punto, podemos observar una historia de fórmula: muerte de alguien cercano, un poder que supera al resto y apariencias que engañan. Y está bien. La mayoría de los libros suelen partir de este supuesto. Incluso yo he escrito sobre esa base, pero aquí le falta desarrollo. Algo que sustente por qué su mundo es único, por qué debemos sumergirnos en él más allá de la enunciación de estos elementos como la enfermedad y el sistema de magia. Necesito verlo. No que me lo cuenten.
Silencio tiene un buen ritmo una vez superada este largo inicio sobre la cotidianidad y el contexto, al tiempo que Shea toma una actitud más activa. Constantemente ocurre algo que tensiona la trama. No obstante, falta ese arraigo en el mundo para que no nos haga pensar que está ahí porque es lo conveniente para la trama y para seguir esta idea de fórmula.
Debo dejar de ser víctima de mis propias debilidades
Los personajes fueron otro punto. No importa si tenemos muchos o poco, lo importante son sus capas. Lo que hacen y dicen. Que sean congruentes y que sea un proceso que podamos palpar. En Silencio, tenemos un elenco acotado pero va dentro de esta línea introductoria. El problema es que no siempre son congruentes, ejemplo: “No confiaré en nadie, pero desde el minuto uno le digo a quien puedo mis sospechas”.
Esto fue lo que me pasó con Shae. Como protagonista y teniendo en cuenta lo que le ha pasado, tiene una gran fuerza al comienzo, pero su personaje va decayendo hasta el punto que se pierde de vista lo que podría hacer por sí misma, más allá de lo que otros dicen.
Algo similar ocurre con el resto de los personajes -Ravod, Fiona y Mads- dado que comienzan en una posición y una forma de comportarse, luego esta se transforma en otra y más tarde nos lleva de vuelta al punto cero, con cambios forzados. Por lo mismo, espero que pueda desarrollarlos más en la siguiente entrega, ahondar y observar de forma genuina sus arcos.
Al ser el primer libro de la autora, no quiero ser muy crítica ya que todos tienen sus tiempos para ir desarrollándose. Por lo mismo rescato la forma en que está escrito: rápido, alerta y con un mensaje sumamente potente en cuanto a alzar la voz, buscar la verdad y la justicia. La forma está bien, sólo que a nivel de contenido se volvió necesario contar con más información; de ese relleno que le de solidez y llene los vacíos que se generan al momento de perfilar a los personajes, conocer el mundo, el sistema de magia, y la historia en su conjunto.
Silencio es el debut de Dylan Farrow en la literatura juvenil con una novela de fantasía que ofrece una premisa interesante respecto al mundo y al sistema de magia que lo rige. Sin embargo, la falta de desarrollo de este y de sus personajes la transforman en una lectura a medias y con mucho que pulir para su siguiente entrega.
Valoración
★★✩✩✩ (2.75)
¡Muchas gracias a la editorial por el ejemplar!
Tengo que admitir que tenía bastantes expectativas con la historia desde que vi que había sido publicado. Y eso me jugó un poquito en contra, pero al menos no fue una completa decepción y sí quiero saber cómo van a continuar, porque tiene harto potencial así que sólo queda ver que tal.
¿Ustedes ya lo habían visto? ¡Les leo!
Vale.








